Las zeolitas son una familia de minerales aluminosilicatos cristalinos. La primera zeolita se describió en 1756, por Cronstedt, un minerógo sueco, que les dio el nombre de origen griego “piedras hirviendo”, refiriéndose a la evolución del vapor de agua cuando la roca se caliente. Actualmente se conocen unas cincuenta zeolitas naturales y más de ciento cincuenta se sintetizan para aplicaciones específicas como la catálisis industrial o como carga en la fabricación de detergentes.
La Clinoptilolita es una zeolita natural formada por la desvitrificación de ceniza volcánica en lagos o aguas marinas hace millones de años. Este tipo es la mas estudiada y considerada la de mayor utilidad.
La Clinoptilolita, como otras zeolitas, tiene una estructura similar a una jaula, consistiendo en tetraedros de SiO4 y AlO4 unidos por átomos de oxígeno compartidos. Las cargas negativas de las unidades de AlO4 se equilibran con la presencia de cationes intercambiables, notablemente calcio, magnesio, sodio, potasio y hierro. Estos iones pueden ser desplazados por otras sustancias, por ejemplo metales pesados e iones de amoniaco. Este fenómeno se le conoce como un intercambio catiónico, y es esta capacidad de la Clinoptilolita lo que le da las útiles propiedades. La Clinoptilolita se conoce también como un gran adsorbente de ciertos gases, como el sulfito de hidrógeno y el dióxido de azufre.
Las aplicaciones de la Clinoptilolita son extremadamente diversas, entre otras: Tratamiento de aguas residuales, potabilización de agua, suplemento dietético para animales, tratamiento de residuos de granja, eliminación de amoniaco en piscifactorías, fabricación de fertilizantes de liberación lenta, modificación de suelos, medio de cultivo para plantas, purificación y separación de gases, manipulación de residuos nucleares, materiales de construcción ligeros, control de contaminación, desodorizante, Des humificadores, cuidado de mascotas, detergentes, usos medicinales, entre otras.